sábado, 12 de septiembre de 2009

Si los gatos siempre caen de pie...

Si los gatos siempre caen de pie y las tostadas caen por el lado de la mantequilla, ¿qué ocurriría si arrojamos un gato con una tostada atada en el lomo, con la mantequilla hacia arriba?”
Navegando por la red (sí que raro verdad) me encontré con ésta frase, realmente no sé quién sea el autor; y si alguien lo sabe, que nos lo diga por favor; al principio me causó mucha gracia, imaginándome al gato con su tostada en el lomo, pero después de pensarlo me pregunté:
¿Por qué de algo simple y sin más complicaciones hacemos algo grande, muy grande? ¿Qué es eso de complicarnos la vida por situaciones, que al final tienen remedio? (ok, sólo las situaciones mortales obviamente no la tienen)
¿Por qué no vivir y disfrutar todo lo que nos pase, sea bueno o malo, pareciera muy fácil decirlo: aceptar, superar y volver a empezar, pero no, nada que ver, sobreponernos de todo lo difícil que nos está pasando o ha pasado, en mi opinión nos define como persona, cómo lo que hoy somos y lo que a partir de ese momento determinará el rumbo de nuestra vida… y así créanme es mejor tener claro que a veces se gana y otras muchas se pierde, aceptarlo, no hay más, pero también tomar en cuenta que nunca hay que dejar de luchar por los sueños por más lejanos que estos parezcan, que con perseverancia, y no necedad, podemos lograr lo que nos propongamos, que no?????
Mientras tanto les recomiendo una buena canción, o al menos a mi me lo parece, “el viento a favor” de uno de mis artistas favoritos E. Bunbury, para cuando parece que el mundo se me cierra… escuchenla!
Saludos!
DI

sábado, 5 de septiembre de 2009

y al final…

para que negarlo, hasta hoy los años junto a ti han sido los mejores de mi vida, de la nada hacíamos risas, así sin tocarnos, hacíamos el amor con sólo mirarnos, dormir juntos, sólo dormir, era lo mejor después de un largo día de trabajo, tu risa, tu tono de voz, tu mirada, tu forma de ser, todo representaba el amor, sí, al amor de mi vida, a esa parte que me complementaba,  que era mi cómplice, mi confidente...
hoy te recuerdo viéndome a través del cristal de la terminal de autobuses, tu mirada reflejaba amor y tristeza al mismo tiempo, te amo dijiste, más que oírlo pude sentirlo…
y al final sólo fue lo que mi corazón quiso creer …
...............................................................................


DI